lunes, 2 de enero de 2017

Rabillo

Nunca me veo a mí misma entrecerrando los ojos a causa del brillante sol,
nunca contemplo las muecas de mi rostro al reír a carcajadas.
Sólo vos podés/hacés que se vuelva real ese intercambio.

Permanente y preciosa la mirada que apoyas en mi piel.

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