viernes, 18 de mayo de 2018



Líneas dictaminadas por currículas
currículas determinadas por leyes
leyes dictaminados por poderosos
poderosos dictaminados por imperios
imperios dictaminados por el sistema.


Sistema, omnipresente, titiritero ancestral.
Sistema, inquisidor yugo mortal.
Sistema que inquiere hasta nuestros cuerpos.
Sistema del que es preciso despertar
Sistema del que es posible despertar.

Súplica al sol




Sol que te vas
dame la mano...
muéstrame dónde el sol
arde más que mis heridas,
dónde el fuego quema
peor que la mentira.
¡Llévame para ya no volver 
esta realidad que hoy nos habita!


¿De qué serviría 

retomar mis pupilas
y dejar de lado 
mi mirada esquiva,
si su retorno implicaría
que vuelva a dolerme/arderme
esta realidad que hoy nos habita?
¡Llévame para ya no volver!

miércoles, 14 de marzo de 2018

Aprisionarse


     Me aferré, me aferré como quien lo haría con tal de no caer desde cientos de metros hacia la nada. Me aferré como se aferra uno a los recuerdos de un ser querido ya en otro mundo. 
Me aferré como un niño recién nacido al encontrarse el seno de su madre al despertarse su instinto natural de supervivencia, 
me aferré como cualquiera de nosotros se aferró al primer sentimiento de amor correspondido,
me aferré tal y cual lo hacen esas pelusitas que se te pegan en la ropa como garrapatas,
me aferré como aquella tipa, viuda, se aferró al pico de la botella después de perder al amor de su vida, 
me aferré, cuándo no, a mi tan conocida dulce y amarga a la vez,
                                                                                                       soledad.

martes, 7 de marzo de 2017

Recurrente sos en mis ojos,
aún cuando los cierro.
Te has vuelto, paulatinamente,
carne de mi uña,
resoplido de mi pecho,
agua de mi sed,
fragancia de mi perfume favorito.

Límites

He yacido a su lado.
He besado su mirada.
He abrazado sus miedos.
He probado infinidad de veces su boca.
He sentido el calor de sus manos.
He contemplado las delicadas matices de su piel.
He oído el resonar de su voz,
el tronar de su risa.
He amado sus lágrimas al mirar.
Y aún así no consigo entender cómo es posible tanto de todo,
en un sólo ser.
¡Ay de mí!¡Ay de él! Si pudiera romper la barrera del cuerpo nuestro,
tan sólo así podría amarte más que ahora.

VIDA INTERIOR

Muerte. Sexo. Vida. Religión-No religión. Sexo. Vida. Infancia. Juego. Locura. Amor. Desamor. Muerte.
¿Felicidad?

De aquellos altivos.

Las copas de los árboles parecían volar casi tan alto como nosotros.
Los miedos se volvían fortalezas, las maravillosas utopías de hace unos días atrás, cobraban vida, y se metían en la carne, en nuestro ahora, en la más pura realidad, que ya no era avasallante, sino que barajaba a nuestro favor.
Las ventanas nos mostraban otra pintura, el sueño de algún poeta soñador, de un escultor ambicioso, de un Dios nunca antes alabado. El paso se abría para que lo caminemos, pero sólo cuando nuestras miradas/almas como cíclope se cruzaban, se razgaban los huesos y se dejaban atravesar para volverse invencibles, ante una sociedad que creía tener la ventaja en este recorrido que llaman vida. Sin darnos cuenta, le ganábamos por goleada. Pero eso no era lo que más importaba, porque el sólo hecho de sentirnos eternos nos colmaba el alma-el ser-la esencia.